terça-feira, 25 de agosto de 2009

Ella se aisla de la sociedad, como mitad de las personas que caminan, por esa calle. Audiculares en los oidos, que tocan una musica diferente, para cada persona indiferente, para su conpania de bereda. Toca una bateria imaginaria, canta lo suficientemente alto, para que los chicos de la otra berreda la escuchen y se rian sin filtro... Ella ni los nota...
Cruza la calle sin mucho cuidado, bozinasos interrumpen su cancion favorita, sus pies siguen caminando, nada la para, nada la enoja... No ese dia, no en ese momento de aislamiento y independencia.
Todos juntos, y afastados en un mismo habientes, vidas paralelas, sin coneciones entre si...
Se saca el audicular izquierdo, para escuchar la cache, y un poluicion auditiva le viola el oido, bocinasos, gritos, lloros, desesperacion, no hay nadie sonriendo, no hay nadie feliz...
Rapidamente se pone el audicular, y como en un toque de magia estan todos felizes, todo esta bien. Esta feliz, es un buen dia, siempre cuando tenga ese indiferencia, independencia y aislamiento con el resto del mundo.

Um comentário:

  1. Me pasa que cuando voy caminando por la calle escuchando música, mi música pinta todo mi ambiente. Y si el sonido es feliz y yo estoy bien, no entiendo cómo la gente no baila, cómo la gente no sonrie. En cambio si la música es triste, y mi humor no es el mejor, no puedo comprender cómo la gente se rie, cómo la gente se divierte. Es que inconcientemente no solo creo pintar mi paisaje, sino también el de los demás.

    ResponderExcluir